REINA ISABEL

La Reina Isabel se enfrenta a una de las encrucijadas más difíciles de su vida

Y, sin embargo, sigue de pie.
domingo, 7 de agosto de 2022 · 17:57

A la Reina Isabel la invade una pena. Luego de poco más de un año, la desgracia y fatalidad vuelven a tocar a la puerta de su palacio para darle las peores noticias. Sin haber podido asimilar aun la muerte de su esposo, Felipe de Edimburgo, la vida ha vuelto a propinarle una fría cachetada. Su mejor amiga de la infancia, Myra Butter, más conocida como Lady Butter, ha muerto.

Tenía 97 años, un año más que la Monarca británica que lleva más de 70 años sentada en el trono del Reino Unido. Ambas se conocieron cuando eran muy pequeñas. Fue en 1937, cuando ambas formaron parte del grupo conocido como Brownies and Guides, algo así como Girls Scouts británicas, donde aprendieron a nadar, poner tiendas de campaña y encender fogatas, gracias esas prácticas ganaban distintas condecoraciones. Su tropa estaba formada por otras niñas de la Casa Real como la Princesa Margarita y las hijas de los empleados de Palacio. La amistad, desde entonces, jamás se desvaneció.

Lady Butter, la mejor amiga de la Reina Isabel que dijo adiós para siempre. Fuente: (Instagram).

Lady Butter, de origen escocés, deja cinco hijos. Era pariente lejana del Zar Nicolás I de Rusia y del poeta, novelista y dramaturgo ruso Alexander Pushkin. La Reina Isabel y su hermana la Princesa Margarita asistieron a su boda en 1946 y, un año después, su amiga hacía lo propio en la boda real de 1947, cuando Isabel II era todavía princesa.

Tan estrecha y genuina era la relación entre Isabel y Butter, que dos de las hijas de la fallecida oficiaron de damas de honor en dos bodas de miembros de la Familia Real. Su hija Sandra en la unión del duque de Kent, en 1961, y su hija Georgina en la de la Princesa Alexandra, en 1963.

Lady Butter y la Reina Isabel en sus años mozos. Fuente: (Instagram).

Tiempos de lágrimas

Desde 2021 que la Reina Isabel sufre una pérdida tras otra. Solo el año pasado tres muertes le hicieron derramar más lágrimas que en casi cien años de vida. La primera de estas fatalidades fue la del Duque de Edimburgo, su amado esposo, el mes de abril. Le faltaban 62 días para cumplir un siglo de vida.

Meses después, en diciembre, Isabel II sufrió otras dos pérdidas irreparables. Dos Damas de Compañía y entrañables amigas. La primera de ellas, Ann Fortune, a principios de ese mes, a quien por su profundo vínculo convirtió en Duquesa de Grafton pese a que por estirpe no le correspondía.

La tristeza de la Reina Isabel en la capilla de San Jorge, durante la despedida de su marido. Fuente: (Instagram).

Cerca del final del último mes del año, la Reina Isabel debió soportar la pérdida de Dianna Maxwell, más conocida como Lady Farham, quien acompañó a la Monarca británica en momentos trascendentales como el Jubileo de Platino por los 60 años en el trono británico.

A cuatro años de cumplir un siglo de vida, Isabel II comienza a experimentar lo peor del paso del tiempo: las irremediables despedidas.

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